Por fín llegó el día, mañana empiezo en mi nuevo trabajo. No he tenido muchos trabajos, éste será el tercero de toda mi vida. Algo más de cuatro años en Zara, nueve años en Consulting y ahora Laurél. Ojalá me guste lo suficiente para que no me importe el sacrificio de los viajes y el horario. Me puse a estudiar en la escuela de diseño porque quería ser escaparatista y ahora voy a serlo. Por eso espero que no me decepcione y tener paciencia para adaptarme.
Tengo ganas de salir de casa, llevo tanto tiempo delante del portátil y de la tele que necesito desengancharme. Sobre todo, del portátil. He gastado tanto dinero comprando por internet, que no quiero ni pensarlo. Cuánto he derrochado, qué vergüenza! Y ahora nos toca estar con el agua al cuello durante, al menos, dos meses. No quiero pensar mucho en el dinero, pero no puedo evitarlo, ni siquiera sé si podremos pagar algunos recibos, ¿qué haremos si no nos llega el dinero? No puedo mirar para otro lado y a la vez tengo que mantener la cabeza fría para no obsesionarme, a pesar de que soy totalmente responsable del fin de nuestros ahorros.
Espero que mañana sea el fín de una compradora compulsiva.......
lunes, 4 de enero de 2010
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)